

Es una reforma para fortalecer la Ley del Retorno mediante incentivos tributarios, apoyo emocional y facilidades de reinserción económica para el migrante.
Hablemos claro. El Perú expulsó a millones de compatriotas por falta de oportunidades, y cuando deciden volver, el Estado les da la espalda.
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Hoy existe una ley para el migrante retornado, sí, pero es incompleta, fría y burocrática. Solo mira cajas y electrodomésticos, no mira a la persona.
Volver al Perú no termina en el aeropuerto. El migrante retornado necesita trabajo, salud, reconocimiento de estudios, acompañamiento psicológico y oportunidades reales para emprender.
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Por eso proponemos fortalecer la ley existente, no destruirla. Eliminar trabas, exonerar impuestos al retorno productivo y crear un acompañamiento integral del Estado, desde que pisa suelo peruano hasta que logra reinsertarse.
El migrante retornado no vuelve a pedir, vuelve a aportar. Trae experiencia, conocimientos y capital humano.
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Un país serio no castiga al que vuelve. Un país justo lo recibe, lo acompaña y lo integra. Esa es nuestra propuesta y esa es nuestra responsabilidad.